INVESTIGANDO

Tesis  de grado:La Construccion Discursiva de la Discapacidad: 
                                 Un analisis de dos discursos. 
  Autor: Miguel  Padawer              

 

Las categorías de la (a)normalidad

Una de las primeras ideas que nos surgen para empezar el abordaje de la discapacidad es el de la dicotomía normal - anormal. Esta distinción es también frecuente en el vocabulario común para referirse a una persona discapacitada como una persona que no es normal. Michel Foucault, en sus cursos de 1974/1975 en el Collége de France, se dedica a estudiar la categoría de “anormales”, incorporada en Francia en el siglo XIX en los documentos de las pericias médico legales. Los “anormales”, explica Foucault, no están en un campo de oposición sino de gradación de lo normal a lo anormal[1]. Su existencia en el discurso no remite a los saberes de la medicina y el derecho en sí, sino a una práctica particular que adultera la regularidad de la institución médica y legal. Esta práctica, la pericia legal, propone un nuevo objeto de estudio, ya no “delincuentes” o “enfermos”, sino lo dicho, “anormales”.

Este término se liga al funcionamiento de un poder que el autor llama “poder de normalización”, activando así una instancia de control sobre esta nueva categoría de personas. La “anomalía”, en tanto dominio que comienza a verificarse en el siglo XIX, se constituye a partir de tres elementos o figuras: el monstruo humano, el individuo a corregir y el niño masturbador. Con respecto a lo que aquí nos interesa, Foucault encuentra en el derecho romano una distinción jurídica entre el monstruo y el lisiado, el defectuoso, el deforme, es decir, lo que hoy llamamos discapacitado. Esta diferencia radica en que el monstruo representa una mezcla de la especie humana y la animal, la mixtura de sexos, etc.[2] Está fuera no sólo del orden de la naturaleza sino también de la ley. El lisiado, por el contrario, está contemplado por el derecho civil o canónico, aunque transgreda las leyes naturales.

Si se piensa en el discapacitado como objeto de la ley, no natural, sería imprescindible volver sobre ese proceso histórico que Foucault desarrolla, que es el “proceso de normalización”[3]. Luego de analizar las organizaciones disciplinarias como dispositivos de una técnica general de ejercicio del poder, el autor señala que esos aparatos disciplinarios tienen efectos de normalización. La norma, en tanto portadora de una pretensión de poder, no se define “como una ley natural, sino por el papel de exigencia y coerción que es capaz de ejercer con respecto a los ámbitos en que se aplica”[4]. Siguiendo a Canguilhem, Foucault reconoce la existencia en el siglo XVIII de un proceso general de normalización política, social y técnica que tiene efectos tanto en la educación (escuelas normales), la medicina (hospitales) como en la producción industrial.

Si se piensa hoy en los discapacitados, son éstos individuos definidos por una instancia de poder, médica y legal. Si se sigue a Foucault en este aspecto, habría que sostener que la norma que los califica también pretende corregirlos, que no los excluye ni los rechaza, sino que se los somete a técnicas positivas de intervención y transformación.

En las leyes actuales sobre discapacidad en Argentina, se encontrarán términos como rehabilitación, integración social, inclusión y, por otra parte, hasta la década de 1990 por lo menos, tampoco faltarán alusiones a esa gradación antes mencionada de lo anormal a lo normal, aunque en un sentido diferente al que se refiere Foucault al hablar de las pericias médico legales del siglo XIX. Si bien los textos de la legislación sobre discapacidad, siempre hablando de las leyes argentinas, no usan la expresión “anormal”, en algunos de ellos se describe a los discapacitados como personas “no normales”, como en el caso de la ley 22.431, de 1981.

   


[1] Foucault, M., Los anormales, p. 49.

[2] Op. cit., p. 68: “…transgresión, por consiguiente, de los límites naturales, transgresión de las clasificaciones, transgresión del marco, transgresión de la ley como marco…”.

 

[3] Op. cit., p. 56- 57.

[4] Op. cit., p. 57

 Investigando Representacion Articulos Encuesta Apuntes  Consultoria Notas Investigaciones
Bibliografia   Rincon   Comentarios    

Fichas

Portal Guia Juridico Turismo Servicios Datos de Interes muestra virtual

Buscar