Logo integrando - Logo investigando - Logo notas
Oido humano - expuesto a 4 horas de ruido causa hipoacusia

Logo- discapacidad & hipoacusia

Una discoteca - El nivel de ruido detectado era equivalente a un martillo neumatico

El ruido de los boliches causa hipoacusia

   Un grupo de investigadores cordobeses dieron el paso siguiente a lo que planteaba la teoría sobre la relación entre la exposición a ruidos excesivos no laborales y la disminución de la audición: lo demostraron. El equipo de trabajo encabezado por Mario Serra, ingeniero, y Ester Cristina Biassoni, del Centro de Investigación y Transferencia en Acústica (Cintra) de la Universidad Tecnológica Nacional, regional Córdoba, inició en 1996 un ambicioso proyecto. Y este año culminó con conclusiones trascendentes para el estudio de la acústica en general. 

Durante cuatro años, los investigadores realizaron un seguimiento a 173 estudiantes secundarios de dos escuelas de la ciudad de Córdoba, quienes entre sus actividades recreativas incluían la concurrencia a boliches bailables. Las mediciones realizadas en esas discotecas por equipos móviles que llevaban los chicos objeto de este estudio, comprobaron que el nivel de ruido al que eran sometidos durante cuatro horas continuas era equivalente al que produce un martillo neumático o un aserradero. Incluso, hubo un caso en que el nivel de ruido se acercó al que genera la turbina de un avión. Con financiamiento del gobierno de Alemania, que otorgó un subsidio de 220 mil dólares, los investigadores realizaron este trabajo que incluyó a 102 varones y 77 mujeres. 

En la etapa preparatoria de la investigación, los chicos fueron sometidos a diversos estudios, entre ellos los audiológicos para comprobar su salud auditiva. Se les hizo análisis otoscópicos (canal auditivo) y dos tipos de audiometrías. Uno de ellas se realizó como la que habitualmente se hace en los exámenes preocupacionales (rango convencional de frecuencias). Pero el otro fue más profundo, porque cubrió el rango extendido de altas frecuencias. Esta metodología ratifica resultados de otras investigaciones, que sostienen que podría ser una predictora temprana de las hipoacusias inducidas por ruido. Con esa información, los jóvenes fueron divididos en tres grupos. En el grupo “A” fueron seleccionados aquellos chicos con oído totalmente normal (normooyente); en el “B”, los que tenían problemas leves; y en el “C”, los que presentaban lesiones más serias. Lo más preocupante es que del grupo de varones con audición normal (56), el 37, 5 por ciento sufrió un corrimiento del umbral auditivo mayor a 20 dB (decibeles), al cabo del tercer año de la investigación. En el caso de las mujeres, el 33,4 por ciento tuvo el mismo problema. 

Este corrimiento del umbral auditivo es definido como sordera leve y el problema adquiere dimensión cuando se habla de jóvenes de 17 años. Pero los investigadores señalaron que hubo casos aislados en los que los chicos superaron los 40 decibeles en algunas frecuencia de su campo auditivo, lo cual es compatible con una hipoacusia importante. Umbral auditivo es el nivel mínimo con que una persona puede escuchar un sonido en cada una de las distintas frecuencias audiométricas. El habla humana se encuentra entre los 125 y los 8.000 Hertz. Si el corrimiento del umbral auditivo se produce en la frecuencia de 1.000 y 4.000 Hertz, está en riesgo la inteligibilidad de la palabra. En la investigación se decidió hacer foco en los jóvenes con oídos normales, porque no iba a ser posible relacionar la pérdida de audición con el exceso de ruido en aquellos jóvenes con problemas fisiológicos. Esta es la primera vez que se realiza un estudio longitudinal sobre la relación entre el ruido y la pérdida de audición. 

Anteriormente se hacían estudios transversales que permitían luego extrapolar sus resultados. Trascendencia Los fondos del subsidio alemán fueron utilizados principalmente para la compra de equipamiento tecnológico de última generación, que ha permitido realizar actividades complementarias a este estudio, como la calibración de instrumentos de uso audiológico. En la investigación también participaron profesionales de la escuela de Fonoaudiología, de las facultades de Ciencias Económicas y de Psicología y de un instituto privado vinculado a la problemática de la hipoacusia. Según comentó Serra, la inquietud surgió a partir del alto porcentaje de jóvenes rechazada en los exámenes preocupacionales por cuestiones acústicas. “Creemos que la importancia de este estudio es que a partir de ahora las autoridades municipales podrán adecuar la legislación a los niveles sonoros que no sean perjudiciales para la saluda de los jóvenes”, indicó Biassoni. Datos La investigación del Centro de Investigación y Transferencia en Acústica (Cintra) de la UTN comenzó en 1996. Y en 1998, empezó el seguimiento a los estudiantes secundarios. Población. La muestra se realizó con 173 estudiantes de dos escuelas secundarias de la ciudad de Córdoba: 102 varones y 71 mujeres. Equipos. El estudio se realizó con equipamiento de última generación. Los jóvenes llevaron equipos móviles para medir el ruido dentro de los boliches bailables. Complemento. A lo largo de cuatro años, los jóvenes fueron sometidos a estudios acústicos, físicos y psicosociales. La investigación incluyó, además, el complemento estadístico y análisis educativos.

Córdoba, Argentina, Viernes 18 de octubre de 2002

Gentileza "La Voz del Interior".  Juan Carlos Carranza jcarranza@lavozdelinterior.com.ar

Investigando Representacion Bibliografia Encuesta Apuntes  Consultoria Notas Investigaciones Articulos
Portal Guia Juridico Turismo Servicios Datos de Interes muestra virtual

          Buscar