AMNESTY INTERNACIONAL ARGENTINA
 
 

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EL MANDATO
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El mandato...
Amnesty es un movimiento mundial de voluntarios que se esfuerza por prevenir algunas de las peores violaciones de derechos humanos que cometen los gobiernos. Amnesty International trabaja principalmente para:

obtener la libertad de todos los presos de conciencia, es decir, de las personas encarceladas en cualquier parte del mundo a causa de sus creencias o de su origen étnico, sexo, color, idioma, origen nacional o social, situación económica, nacimiento u otras circunstancias, siempre que tales personas no hayan recurrido a la violencia ni propugnado su uso;

lograr que se juzgue con prontitud e imparcialidad a los presos políticos;

conseguir la abolición de la pena de muerte y la erradicación de la tortura y otros tratos crueles a los presos;

acabar con las ejecuciones extrajudiciales y las desapariciones

La promoción...
Amnesty reconoce que los derechos humanos son indivisibles e interdependientes; por ello se esfuerza por promover todos los derechos humanos consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y otras normas internacionales, mediante programas de educación en derechos humanos y campañas para que se ratifiquen los convenios internacionales de derechos humanos.
La posición ideológica...
Amnesty es imparcial. Es independiente de todo gobierno, ideología política y credo religioso. Ni apoya ni se opone a ningún gobierno o sistema político, ni tampoco apoya ni se opone a las opiniones de las víctimas cuyos derechos trata de proteger. Lo que pretende en cada caso particular es proteger los derechos humanos, sea cual sea la ideología de los gobiernos o de las fuerzas de oposición o las convicciones de las víctimas.

Amnesty no clasifica a los gobiernos según su trayectoria en derechos humanos. No trata nunca de establecer comparaciones, sino que se esfuerza por poner fin a las violaciones de derechos humanos específicas de cada caso.

La organización se opone también a los abusos de los grupos de oposición; a la toma de rehenes, a la tortura y al homicidio de prisioneros, y a otros homicidios arbitrarios y deliberados.

Cuando trata de movilizar a la opinión pública mundial, Amnesty ni se adhiere ni se opone al boicot cultural o económico. Sí se opone a la transferencia internacional de equipo y de técnicas militares, policiales o de seguridad, usados por los gobiernos que los reciben para ejercer la represión, deteniendo, torturando, ejecutando.

La organización...
Amnesty cuenta con más de un millón de miembros y suscriptores repartidos entre 192 países y territorios. Tiene más de 7.500 grupos formalmente registrados en el Secretariado Internacional de la organización, y varios miles de grupos escolares, universitarios, profesionales y de otra índole en 90 países de África, América, Asia, Europa y Oceanía.

Amnesty mantiene relaciones de trabajo con el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC); la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO); el Consejo de Europa; la Organización de los Estados Americanos; la Organización de la Unidad Africana y la Unión Interparlamentaria (UIP).

Amnesty recibió el Premio Nobel de la Paz en 1977 por contribuir al "afianzamiento de las bases de la libertad y la justicia y, por ello, también a la paz en el mundo". En el trigésimo aniversario de la Declaración Universal, las Naciones Unidas le otorgaron el Premio a los Derechos Humanos por "su sobresaliente contribución" en este campo.

La financiación...
Amnesty se financia con las donaciones y suscripciones de sus miembros en todo el mundo. Ni solicita ni acepta financiación de ningún gobierno. Para salvaguardar la independencia de la organización, todas las contribuciones están estrictamente controladas por las directrices del Consejo Internacional de la organización.

La financiación de Amnesty refleja la independencia del movimiento y su dependencia del amplio apoyo del público. El presupuesto internacional se destina a investigaciones profesionales por parte del personal de Amnesty en torno a violaciones de derechos humanos cometidas en todo el mundo, al envío de delegaciones para asistir a juicios como observadores y entrevistarse con los gobiernos, y a informar al público, lanzar campañas y realizar actividades de desarrollo del movimiento de derechos humanos.

Cómo trabaja...
Amnesty está abierta a todos aquellos que apoyen sus fines. La organización está integrada por personas de diversa índole que representan una amplia gama de criterios, y a las que se invita a participar en la medida de sus posibilidades en las numerosas actividades de la organización.

Para asegurar la imparcialidad, cada grupo trabaja en casos y campañas de cualquier país excepto el propio, seleccionados por su diversidad geográfica y política. La investigación sobre las violaciones de derechos humanos corre a cargo del Secretariado Internacional de Amnesty. Ninguna Sección, Grupo o miembro ha de procurar información sobre su país, y ninguna Sección, Grupo o miembro tiene responsabilidad alguna en las acciones o declaraciones de la organización sobre su propio país.

Siempre que Amnesty decide que debe entrar en acción para proteger a una víctima, moviliza a sus miembros. Si es necesario actuar con urgencia para salvar una vida, alerta a su red de voluntarios por todo el mundo y hace llegar así a las autoridades correspondientes miles de mensajes por carta, fax, télex o telegrama, son las llamadas Acciones Urgentes.

Amnesty trata de prestar verdadera ayuda a las personas de cuyos casos se ocupa. Es importante que salga a la luz la verdad sobre su situación, así como mantener un flujo constante de cartas y llamamientos. Las delegaciones de Amnesty a un país a menudo entrevistan a los presos y a veces incluyen médicos que examinan a las víctimas de torturas. Los grupos médicos contribuyen a asegurar un mejor trato a los presos así como atención y rehabilitación independientes una vez en libertad. En algunos casos, se colectan fondos de socorro para comprar alimentos, ropa y otro tipo de ayuda tanto para los presos como para sus familiares.

Amnesty concede gran importancia a la presentación imparcial y precisa de los hechos. Sus actividades están supeditadas a una meticulosa investigación de las denuncias de violaciones a los derechos humanos. En el Secretariado Internacional de Londres (donde trabajan alrededor de 300 personas de unas 40 nacionalidades) hay un Departamento de Investigación que reúne y analiza la información procedente de diversas fuentes. Éstas incluyen cientos de diarios y periódicos, boletines gubernamentales, transcripciones de emisiones de radio e informes de abogados y organizaciones humanitarias, así como cartas de presos y sus familiares.

Amnesty también envía delegaciones al lugar de los hechos para investigarlos, observar juicios, reunirse con presos y entrevistar a funcionarios gubernamentales. Amnesty asume la total responsabilidad de sus informes y, de comprobarse la existencia de un error, publica la rectificación correspondiente.

Una vez que el Secretariado Internacional decide que es necesario actuar en un caso determinado, envía información y sugerencias prácticas a los colaboradores voluntarios. En algunos casos, remite un expediente a uno o varios grupos de la organización, que inician desde el extranjero una campaña destinada a las autoridades del país en cuestión. Además, toda información sobre preocupaciones inmediatas o a largo plazo en materia de derechos humanos se documenta con informes, boletines, libros, vídeos, exposiciones fotográficas y otros materiales de campaña. Éstos se distribuyen a los miembros en el curso de las grandes campañas. Todos los años se publica un informe que incluye el resumen mundial de las investigaciones y actividades de Amnesty.

La efectividad ...
Las postales, los telegramas y las cartas llegan a su destino. El cabildeo político y las campañas de concienciación pública son efectivos. Lo demuestra la cantidad de cartas que recibe la organización, escamoteadas muchas veces desde la prisión o ante los censores que controlan los aeropuertos.

Un joven estudiante de derecho fue condenado a tres años de cárcel en un país de Europa oriental por recoger firmas solicitando la liberación de presos políticos. Apenas una semana después, su padre escribía lo siguiente a Amnesty: "Sentí la bendición de vuestro llamamiento, ya que habéis alzado vuestra voz en defensa de mi hijo ... Amnesty es una luz en nuestros tiempos, en especial para aquéllos sobre cuyos ojos se ha cernido la oscuridad, al cerrarse las puertas de la prisión a sus espaldas. Gracias a vuestra desinteresada labor dicha luz ilumina el círculo creciente de los que la necesitan."

El movimiento se ha convertido en una tabla de salvación: una "conspiración de esperanza" abierta a toda persona dispuesta a trabajar en defensa de la dignidad humana. Ha demostrado que la gente puede trabajar unida, al margen de la política, contra los excesos de las tiranías. Amnesty también organiza grandes campañas mundiales que han resultado sumamente efectivas para unir a la comunidad internacional en la protección de los derechos humanos.

Miembros de todos los continentes inundan a los dirigentes políticos y a las embajadas con cartas y peticiones, y organizan manifestaciones y otros actos públicos. Estas campañas suelen recibir amplia cobertura en los medios informativos locales, nacionales e internacionales. Pero detrás de la publicidad está el persistente trabajo de miles de miembros y Grupos que han llevado ayuda y esperanza a tantas víctimas y sus familiares.

El origen ...
Amnesty fue fundada en 1961 por el abogado británico Peter Benenson. Su artículo «Los presos olvidados» se publicó en periódicos de todo el mundo el 28 de mayo de 1961 y obtuvo más de un millar de ofrecimientos para apoyar la idea de una campaña internacional de protección de los derechos humanos.

Al cabo de un año, la nueva organización ya había enviado delegaciones a cuatro países para intervenir en favor de presos; se había hecho cargo de 210 casos; y los miembros de Amnesty habían creado órganos nacionales en siete países. El presupuesto del primer año fue de 6.040 libras esterlinas. Se establecieron entonces los principios de estricta imparcialidad e independencia. El énfasis se puso en la protección internacional de los derechos humanos: los miembros de Amnesty actuarían sobre casos de todo el mundo y se abstendrían de participar en casos del propio país.

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